PAGINAS (MENÚ HORIZONTAL)

Translate

jueves, 5 de septiembre de 2019

LA RESPUESTA PARA TI

Jesus at the well
¿Sabes que hay alguien que sabe todo acerca de ti? Es Dios, quien creó el mundo y todo lo que en él existe. Jesús, el hijo de Dios, también sabe todo lo que has hecho. Sabe lo pasado, el presente y el futuro. Te ama y vino a este mundo para salvarte del pecado. Tiene un plan para tu vida que te dará la felicidad.
Un día Jesús viajaba con sus amigos. Llegó a un pueblo en Samaria. Se sentó junto a un pozo para descansar mientras sus amigos iban a comprar comida.
Estando Jesús sentado allí, llegó una mujer para sacar agua del pozo. Jesús le pidió: “¿Puedes darme agua para beber?”
La mujer se sorprendió. “¿Tú me pides agua a mí? ¿No sabes que soy samaritana y que tu pueblo, los judíos, no se tratan con nosotros?”
Jesús respondió suavemente: “Si de veras supieras acerca de Dios y con quien hablas, me habría pedido que te diera agua viva. Con gusto se lo hubiera dado”.
La mujer le miró con sorpresa y dijo: “Señor, el pozo es hondo. No tienes nada con que sacar el agua. ¿Cómo sacarás esta agua viva?”
Woman running to village
Otra vez Jesús le respondió: “Los que beben del agua de este pozo volverán a tener sed. Mas si bebes del agua que Yo puedo dar, jamás tendrás sed”.
“Señor,” dijo la mujer, “dame esta agua para que jamás tendré sed ni tenga que volver acá a sacar agua”.
“Ve, llama a tu esposo y regresa,” dijo Jesús.
“No tengo esposo,” respondió.
“Es cierto,” dijo Jesús. “Has tenido cinco maridos, pero él que ahora tienes no es tu marido”.
“¿Cómo es que este hombre me conoce?” se preguntó.
“Señor, puedo ver que eres un profeta. Te voy a hacer una pregunta; mi pueblo adora a Dios aquí en este lugar. Dicen ustedes que es en Jerusalén donde uno debe adorar”.
Jesús le dijo: “No es tan importante en qué lugar adoramos. Hoy día los verdaderos creyentes pueden adorar al Padre en espíritu y en verdad donde quiera”.
“Yo se que el Mesías, quien se llama Cristo, vendrá,” ella dijo. “Y cuando Él vendrá, aclarará todo”.
Entonces Jesús le dijo: “Yo soy Él”.
Ella dejó su jarro y regresó a la ciudad. “¡Vengan!” clamó, “vengan a ver un hombre quien me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el Cristo?”
Entonces los de la ciudad salieron a conocer a Jesús. Muchos creyeron que era el Cristo, el Salvador, porque sabía todo acerca de ellos. Puedes leer esta historia en la Biblia en el evangelio de San Juan 4:3-42.
Jesús sabe todo acerca de nosotros, tanto lo bueno como lo malo. Quisiéramos esconder lo malo que hemos hecho en nuestra vida, pero no lo podemos esconder de Jesús. Ha venido a salvarnos del castigo que merecemos por la maldad que hemos hecho. Él puede quitar ese peso que sentimos en el corazón y darnos paz. Murió para quitar nuestros pecados y hacer posible que tengamos un hogar en el cielo cuando morimos.
Jesus teaching the crowd
Jesús es la respuesta para todas tus necesidades y preguntas. Quiere ser tu amigo. Quiere llenar el vacío en tu corazón. Puede cambiar tu temor e inquietud por la paz y calma.
Jesús dice: “Venid a mí… y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Ora a Dios y dile que sientes pena por tus pecados. Pídele que entre en tu vida. Al entregarte con fe a este gran Dios, Él habitará en tu corazón. Su presencia te dará gozo. Te dará fuerza y propósito en esta vida. Él será la respuesta para ti.

Fuente: tratados.org

miércoles, 4 de septiembre de 2019

UN SALVADOR PARA TI


El hijo pródigo hablando con su padre

¿Eres una persona feliz? El temor y la culpa de tus pecados pueden quitar tu felicidad. Tal vez te preguntas: “¿Cómo puedo ser feliz?”
¡Tengo buenas nuevas para ti! Hay alguien que te puede ayudar. Puede perdonar tus pecados y darte felicidad duradera. Su nombre es Jesús. Permíteme hablarte acerca de Él.
Su Padre, Dios, es el que hizo el mundo. Hizo todo lo que hay en el mundo. Hizo a ti y a mí.
Dios nos ama. Ama a todos en el mundo. Nos ama tanto que envió a Jesús, su unigénito, a este mundo. Cuando Jesús estaba en este mundo sanó a los enfermos y consoló a los tristes. Dio vista a los ciegos. Enseñó muchas cosas a la gente.
Jesús quiso que entendiéramos el gran amor que su Padre tiene para nosotros. Por eso, contó la siguiente historia que explica el amor de su Padre. Puedes leer esto en la Biblia en Lucas 15:11-24.
Cierto señor tenía dos hijos. Pensaba que todo iba bien. Un día uno de sus hijos se rebeló, vino a él y le dijo:
—No me gusta este hogar. Yo quiero seguir mi propio camino; ya me voy. Dame mi parte de la herencia.
El padre estaba muy triste, pero le dio el dinero y le dejó salir. Se preguntó si volviera a ver a su hijo otra vez.
El hijo se fue lejos y se complació con su dinero y sus amigos. Malgastó su dinero en maneras egoístas. Pensaba que estaba divirtiéndose hasta que de repente se acabó su dinero y sus amigos le abandonaron. Quedó solo y necesitado. ¿Qué debería hacer?
Fue con un agricultor quien le envió a alimentar cerdos. No le dio suficiente para comer. Tenía tanta hambre que quería comer el alimento de los cerdos. Empezó a pensar en todas las cosas malas que había hecho y cómo no había tratado bien a su padre. Sentía cada vez más infeliz.
El hijo pródigo alimentando cerdos
Un día se acordó de cuan amable había sido su padre y de la buena vida que había gozado cuando estaba en su casa. Aun los siervos de su padre tenían suficiente para comer.
Él pensó: “¿Podría yo regresar a mi padre después de todo lo que he hecho contra él? ¿Todavía me amaría? No soy digno de ser su hijo. Le serviría como un siervo si tan solo me recibiera”.
Con eso se levantó y salió para la casa de su padre. Iba a ver si su padre le perdonaría.
El padre había extrañado a su hijo desde el día que salió. Muchas veces se preguntaba: “¿Regresará mi hijo algún día?”. Entonces un día vio alguien acercándose en la distancia. ¿Podría ser su hijo? Cuando vio que era él, corrió a él con los brazos abiertos.
—Padre— dijo el hijo, —he pecado contra ti. No soy digno de ser tu hijo.
Pero su padre dijo:
—Traigan la mejor ropa para él y preparen un banquete. Mi hijo se había perdido, mas ahora es hallado.
El padre feliz dando la bienvenida a su hijo a casa
Todos somos como este hijo. Todos nos hemos descarriado de Dios, nuestro Padre. Hemos malgastado las oportunidades y los bienes que Él nos ha dado. Nos hemos rebelado contra Él y vivido egoístamente. Hoy nuestro Padre celestial nos invita a venir a Jesús. Nos espera con los brazos abiertos.
Jesús nos mostró su amor cuando dio su vida como un sacrificio por nuestros pecados y los pecados de todo el mundo. Sufrió dolor y rechazo, permitiendo que hombres malos le clavaran en una cruz. Por el poder de Dios, resucitó de la muerte y vive para siempre.
Ven a Jesús y pídele que te perdone tus pecados. Cuando Él ve que eres arrepentido de lo malo que has hecho, te perdonará y te limpiará de todos tus pecados con su sangre que derramó. ¡Qué experiencia tan maravillosa! Te convertirás en una persona nueva. La vida tendrá un nuevo sentido. Jesús cambiará tu culpa y temor por gozo y felicidad. Él será tu Salvador.

jueves, 22 de agosto de 2019

Soy demasiado joven.


¿Alguna vez pensaste o dijiste estas palabras? ¿Sabes lo que le dijo Dios a Jeremías cuando él respondió esto?

¿Qué edad tienes que tener para vivir una vida de discípulo? 
¿Cuántos años tienes que ser para ser un siervo de Dios? 
¿Cuántos años tienes que tener para vivir una vida victoriosa? 
¿Qué edad tienes que tener para empezar hacer la voluntad de Dios? 

Es fácil decir: “soy demasiado joven para hacer esto y aquello.” Sentir como que no podrías asumir una tal responsabilidad, que eres demasiado joven para realmente entender; demasiado joven para hacer la diferencia; demasiado joven para ser útil; demasiado joven para servir a Dios. Hacer todo esto puede parecer desalentador, abrumador e imposible, o quizás simplemente sientes que aún no estás listo para hacerlo. 

La historia de Jeremías 

Hay una historia en la Biblia acerca de un jovencito que se sentía exactamente así. Jeremías era realmente joven cuando Dios vino a él y le dijo que estaba destinado a ser un profeta en Israel (Algunos dicen que solo tenía 17 años). Él probablemente pensó: “Debe de haber alguien que sea mejor opción que yo para hacer esto”; “De ninguna manera la gente me va escuchar”; “No puedo tomar esta responsabilidad.” Por supuesto, esto es solo una especulación, pero imagina que pasaría por tu cabeza si estuvieras en esa situación. 

Entonces Jeremías dijo a Dios, “¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.” Jeremías 1:6. 

¿Que estaba viendo Jeremías? Él veía lo que sabía de sí mismo y de lo que era capaz como Jeremías; se veía solo como una persona normal. Pero lo que él debió haber visto, y lo que Dios le mostró, fue lo que era posible, y lo que podría realizar cuando Dios estaba con él, pues el trabajo que Dios le estaba dando no tenía edad. Todo lo que él necesitaba hacer era ser obediente a Dios y Dios haría el resto, a través de él. 

“Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” Jeremías 1:7-8. 

La historia de Jeremías es un excelente ejemplo para los jóvenes en nuestros días. 

¡Nunca eres demasiado joven! 
¡Nunca sientas que eres demasiado joven! 

¿Qué es lo que realmente te está pidiendo Dios? “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23. 

No existe nada más ni nada menos que esto: Que niegues tu propia voluntad para poder hacer lo que sabes que es correcto justo ahora en el momento en el que te encuentras. Mientras más joven empieces en este camino, mucho mejor será para ti; Puedes establecerte en Cristo desde tu juventud y crecer en Dios, puedes ser preservado por Dios de la maldad en este mundo y puedes ser guardado del pecado en tu carne para que tu vida sea buena, pura y libre.

Seguramente puedes sentir que esto no es posible para ti. Te conoces bien a ti mismo y sientes que no eres capaz, pero Dios estará contigo, tal como estuvo con Jeremías. Cualquier corazón que quiera servirle es un corazón que Él fortalecerá y ayudará para que siempre tenga éxito.

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti” 2 Crónicas 16:9
Sé un ejemplo 

No permitas que nadie te diga que eres demasiado joven, Cuando Timoteo era muy joven Pablo lo consideró como su más confiable colaborador y por eso le dio mucha responsabilidad en la iglesia.

Probablemente había algunos que eran mayores que Timoteo, quienes pensaban que era una mala decisión tenerlo, pero Pablo le dijo: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12. 

No eres demasiado joven para ser un ejemplo. No eres demasiado joven para conseguir victoria sobre el pecado. No eres demasiado joven para tomar responsabilidad en tu vida y tomar las elecciones correctas. No eres demasiado joven para mirar hacia el futuro y tomar las elecciones que te asegurarán una buen y bendecido futuro para ti mismo. No eres demasiado joven para ser responsable en tu vida. Puedes comenzar hoy a hacer lo que sabes es correcto, y nunca tienes que dejar de hacerlo. 

Elige hoy el hacer lo bueno, Elige hoy responder a tu llamado y negar tu propia voluntad para que puedas hacer la voluntad de Dios en la tierra, Elige hoy vencer cuando eres tentado, Elige hoy vivir para Dios en lugar de vivir para ti mismo.

Aprende de la historia de Jeremías, y del ejemplo de Timoteo, ya que, de hecho, la palabra acción y joven encajan juntas perfectamente. Estás lleno de energía, entusiasmo y pasión, ¿Sabes cuánto tiempo y cuánta energía le das a algo que realmente te importa? Pues bien, esta es la clase de energía y entusiasmo que necesitas y en la que te puedes enfocar dando todo de ti, sirviendo a Dios, haciendo Su voluntad y venciendo a las tentaciones de tu juventud. 

por Kathryn Albig